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Perritos de la pradera

Perritos de la Pradera - Roedores

El perrito de la pradera, llamado así por su particular grito de alarma (parecido al ladrido canino) y por su hábitat, es una especie de roedor de la familia Sciuridae como la ardilla y la marmota originario de Estados Unidos y México.

Es sorprendente que estos roedores al contrario que muchos otros, evitan el incesto. Los machos una vez alcanzados los dos años de vida deben abandonar la unidad familiar (y buscarse otra) de lo contrario las hembras no se aparearán con ellos. Estas unidades familiares en conjunto conforman una colonia lo que se conoce como ciudades de perritos de las praderas. En el siglo XIX existió una ciudad (de perritos de las praderas), en Texas, habitada por cuatrocientos millones de habitantes (65.000 km2). Actualmente la ciudad más poblada de estos roedores abarca los 350 km2 y tiene más de un millón de habitantes.

Mientras que el perrito de Utah ha estado considerado en peligro de extinción hasta 1996, hoy en día el perrito mexicano está siendo muy amenazado debido a la expansión de la agricultura.

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¿Qué es un perrito de la pradera?

Los perritos de las praderas son mamíferos de la familia de los esciúridos del genero Cynomys, término que deriva del griego y significa” perro ratón”.  Nativos de las praderas de América del Norte, específicamente Estados Unidos, Canadá y México. Estos roedores de madriguera, son un tipo de ardilla de tierra, herbívoros, con hábitos diurnos, en sus características físicas sobresale su cuerpo bajo y robusto, de entre 30 y 40 centímetros de longitud y de entre 0.5 y 1.5 kilogramos de peso.

Tiene orejas redondas, cola corta entre 2.5 a 10 centímetros de largo, ojos pequeños, nariz negra, puntiaguda y pequeña. Está cubierto por un pelo corto, suave, de color amarillo cenizo o marrón característico que se aclara considerablemente en la parte del vientre. Su visión es dicromática, es decir, posee una capacidad que le permite detectar depredadores a grandes distancias. Tiene garras afiladas que le ayudan a excavar las galerías en las que vive, donde no falta nada: hay letrinas, guarderías, despensas, dormitorios e incluso varias salidas de emergencia.

Estos perritos no hibernan pero si varía su peso de acuerdo a la estación en la que se encuentren,  en otoño, machos y hembras alcanzan el máximo peso, en invierno, por el contrario, adelgazan. Existe un marcado dimorfismo sexual que es más notorio en la etapa del destete, debido a que las hembras tienden a perder peso y los machos, por el contrario, comen mayores cantidades de alimento y lucen más grandes al igual que sucede en otoño cuando los machos son un 10-15% más pesados que ellas. Existen cinco especies, las cuales son: perro de la pradera mexicano (Cynomys mexicanus), de cola negra (Cynomys ludovicianus), de cola blanca (Cynomys leucurus), Gunnison (Cynomys gunnisoni) y de Utah (Cynomys parvidens).

Características del perrito de la pradera

Como su propio nombre indica, estos roedores en la naturaleza habitan en las praderas donde cavan sus cuevas de unos 40 centímetros de longitud. Son diurnos y dedican la mayor parte del tiempo a su unidad familiar.

Conviven en colonias y poseen una organización social más desarrollada que la del resto de roedores, salvo los de cola blanca cuya convivencia es similar a la de las ardillas. Al contrario de lo que se espera, en las ciudades de perritos de las praderas no existe interacción social entre las unidades familiares.

Las hembras crían única y exclusivamente a sus crías teniendo que protegerlas de las demás hembras que las atacarán sin compasión, quedando solamente la descendencia de la hembra más fuerte. La unidad familiar la conforman 1 macho adulto, 2 o 3 hembras adultas y 1 o 2 crías macho o hembra.

Su sistema de llamadas es bastante amplio (disponen de hasta 11 diferentes identificadas) y sofisticado, así como variedad de posturas.

Además poseen otras características, distintas según la especie:

  • Longevidad: Mientras que los salvajes tienen una esperanza de vida significativamente menor, los domésticos viven entre 10 o 12 años.
  • Longitud: Entre los 30 o 40 centímetros.
  • Peso: Dependiendo de la especie entre 1 o 1,8 kg.
  • Madurez: Alcanzan la madurez sexual a los 2 años.
  • Gestación35 días.
  • Crías por parto: De 1 a 8 ejemplares.
  • Edad del destete: A los 40 o 50 días aproximadamente.

¿Cuánto viven los perritos de la pradera?

El perrito de la pradera tiene una mayor esperanza de vida en cautiverio que si estuviera en libertad. Como mascota alcanza un promedio de vida entre 8 y 10 años, pudiendo alcanzar hasta los 12 años de vida. La mayoría de perritos de la pradera que se ven en las casas tienen una edad bastante avanzada, debido a que estos animales no se comercializan desde hace muchísimos años, ya que no en todos los lugares se puede tener legalmente, inclusive su venta está prohibida en algunos países como España y además se encuentra en peligro de extinción.

¿Los perritos de la pradera muerden?

Por más que se haya domesticado, se trata de tener en casa a un animal silvestre, estos animales si muerden y pueden hacer daño. Como norma general no les gusta que los agarren, abracen o aprieten. En caso de que los molestes más de la cuenta o los obligues a permanecer en brazos, no dudaran en morder.

Tampoco le gustan los desconocidos. Si no tienes cuidado podrá atacar a las visitas con la responsabilidad que ello conlleva. Es importante saberlo para tener los menos inconvenientes posibles durante toda la vida de tu mascota contigo. En este caso si tienes niños pequeños en casa no es muy recomendable adquirirlos o de lo contrario tendrás que tener mucho cuidado en la relación y manipulación que pueda darse entre un niño y un perro de la pradera.

¿Qué comen  los perritos de la pradera?

Cabe señalar que los perros de la pradera son seres muy glotones, algo con lo que debemos tener cuidado para mantener su salud estable y evitar problemas de sobrepeso. Son herbívoros fundamentalmente y se nutren de vegetales diversos. Su dieta debe ser baja en grasas y rica en proteínas y fibra.

En su hábitat su alimentación se compone de la vegetación cercana y de algunas semillas pequeñas, conformando una dieta principalmente herbívora: raíces, brotes, dientes de león, frutas, cactus y plantas trepadoras,  a excepción de algunas ocasiones en que los insectos son incluidos.

Una dieta básica para tu perro de la pradera deberá estar compuesta principalmente por forraje verde y seco (heno) y pastos libres de substancias químicas, medicamentos o pesticidas, un poco de pienso para roedores (no es necesario suplementar con vitamina C). No obstante, como complemento a esta dieta también se le pueden dar pequeñas cantidades de frutas y verduras. Les gustan especialmente las batatas, las manzanas, el brócoli, heno, espinacas, calabazas sin semillas, zanahorias y las judías verdes. También pueden comer ciertos alimentos comerciales para roedores como el mijo, el maíz o el trigo y otros complementos, como determinadas barritas de cereales. En mucha menor cantidad, le puedes dar también pequeñas cantidades de semillas o frutos secos.  Puede añadirse al alimento un compuesto polivitamínico mineral si se desea. Ocasionalmente puedes darle a tu perrito de la Pradera alimento seco para perros (Croquetas), galletas o a manera de dulce dos pasitas a la semana. Les encantan los cacahuates y las nueces pero hay que dárselos con moderación para cuidar su salud.

Siempre tenerle  a su disposición abundante agua fría.

Sus dientes incisivos no dejan de crecer por eso debes hacerle masticar huesos de carne, astas, orejas de cerdo o mazorcas de maíz seco para contribuir con el mantenimiento de sus dientes a un tamaño adecuado para el animal.

¿Qué alimentos no pueden comer los perritos de la pradera? (alimentos/plantas/tóxicos)

Hay que evitar en todo momento darle dulces o galletas, pues perjudican su nutrición y pueden provocarle sobrepeso. Como se indicó anteriormente en dado caso de algunas excepciones con alguna galleta para perro o pasas, solo puede ser en poca cantidad una vez a la semana.

Entre las sustancias tóxicas se encuentran: azaleas, violetas africanas, vara de oro, cafeína y tabaco. Nunca dejes a tu perrito de las praderas sin supervisión fuera de la jaula, pues podría ser peligroso el consumo de cualquiera de estos alimentos.

También está prohibido darle alguna parte verde de las patatas porque es tóxico para ellos al igual que los alimentos fritos. Ten cuidado con la alfalfa, no les sienta nada bien a estos roedores, de ninguna manera debería exceder el 25 % del total de la dieta del animal y es mejor evitarla.

¿Es el perrito de la pradera un buen animal de compañía?

Los perros de la paradera son animales demasiado tiernos, físicamente muy lindos y llamativos al humano, que se pueden ganar tu corazón, pero tienes que tener presente que aunque se piense lo contrario, estos seres son por naturaleza salvajes y vivir en cautiverio no es algo que disfrutan del todo, incluso puede llegar a ser en vano forzarlos a domesticarse, es decir, nunca llegaran a ser animales 100% domésticos. Esto se debe a que para que un animal sea doméstico y sociable para el ser humano, tiene que criarse en cautividad durante mucho tiempo (años o siglos) mientras que se hace selección en los progenitores de las características que se quieren mantener,  quitando o reduciendo sus instintos naturales.

Es por ello que se requiere un gran compromiso pues para poder disfrutar de estos fascinantes animales como mascotas, conlleva aprendizaje, tiempo, cuidados especiales, muchísimo cariño, atención y paciencia.

Durante el día deberán estar sueltos por la casa, pero siempre bajo vigilancia si no quieres que te muerdan o dañen cosas que no deberían como cables o cualquier otro objeto que este a su alcance. Si se sienten solos o desatendidos pueden llegar a morirse o sufrir trastornos de conducta, por eso es imprescindible compartir con ellos, dejarles transitar por la casa, antes que tenerles todo el día metidos en una jaula. Además, si les dejas estar contigo te ofrecerán una grata compañía.

Muy importante y conveniente es que los adoptes con menos de cuatro meses, más aún si pretendes enseñarle determinados aspectos, pues a partir de esta edad el aprendizaje se hace mucho más difícil.

Los perritos de la pradera son animales gregarios y muy limpios. En cautividad y siguiendo las indicaciones dadas son muy dóciles y tranquilos. Sin embargo, de acuerdo a su naturaleza salvaje, cada año, entran en un período llamado rutina, que puede durar varios meses, en los que su personalidad puede cambiar drásticamente, a menudo ponerse a la defensiva o incluso agresivos, debido a que ambos sexos muestran una especial agresividad en los meses propicios o cercanos al celo: Febrero, Marzo o Abril.

En resumen, los perros de la pradera son animales muy sociales, si les educas con paciencia y cariño puede llegar a parecer como si trataran a los seres humanos como miembros de su colonia, contestándoles con ladridos y chirridos, e incluso atender cuando se les llama por su nombre. Pero será normal en estos mamíferos que su comportamiento durante la temporada de apareamiento sea bastante agresivo si no están castrados. Por lo tanto, si no tienes intención de que se reproduzcan estudia la posibilidad de esterilizarlos a partir de los seis meses de edad.

Si has decidido adoptarlo como mascota ten paciencia todo el tiempo, no pierdas de vista que es un animal salvaje, disfrútalo, dedícale tiempo, atención, cuidado y tendrás un nuevo amigo increíble.

¿Cómo debe de ser la jaula para los perritos de la pradera?

Los perritos de la pradera requieren un espacio conveniente para vivir, son animales muy territoriales con lo que debes dedicarle un espacio propio donde pueda sentirse cómodo y seguro.

Si decides tener solo un animalito de esta especie (lo que no es conveniente) la jaula deberá tener una longitud mínima de 1 metro de largo por 60 centímetros de ancho y al menos 70 centímetros de altura. Medidas que deben incrementarse para una pareja pues necesitarán el doble de superficie aproximadamente 120 cm2. Es preferible una jaula de malla a una de barrotes (el tamaño de las aberturas de la malla no ha de ser superior a 1,25 cm). El suelo no ha de ser de barrotes o rejilla sino sólido, puesto que de otra manera pueden terminan por desarrollar problemas a nivel de sus pies.

Es preferible que sea una jaula de varios niveles  pues las jaulas de multiniveles simulan las madrigueras en las que acostumbran a vivir en su hábitat natural, además, le permite moverse y tener espacios propios como si fueran los cuartos de sus casas. En especial prefieren estar en el nivel más bajo donde se sienten seguros y pueden dormir en el fondo de la misma. Esta jaula ha de contar con una puerta lo suficientemente grande como para permitir pasar al animal cómodamente sin problemas. Cuida que sea una jaula que pueda limpiarse con facilidad pues será necesario asear cada semana el espacio y todos los accesorios para que tu perrito de la pradera se sienta confortable y a gusto. Aunado a esto, tu mascota va a necesitar una serie de equipamientos en su jaula:

Substrato (algunas personas no usan), pero si prefieres colocarle no debes usar nunca viruta de madera, panocha de maíz, u otros elementos susceptibles de causar irritación en el delicado sistema respiratorio de estos roedores, es necesario usar heno de calidad. También podemos utilizar papel de periódico cortado en tiras (sin tinta de colores) o una capa de papel de cocina. Opcionalmente puedes colocar una bandeja que sobrepase el tamaño de la jaula para evitar que puedan caer restos fuera.

Un nido o refugio es esencial para estos animales al momento de dormir y para que se puedan retirar a descansar con tranquilidad. Se pueden usar diversos elementos para construirlo, pero estará bien un recipiente de barro lo suficientemente grande como para que tu mascota se construya un placentero nido, con una apertura de unos 12 x 12 cm aproximadamente para que acceda a él y cuyo interior este más o menos oscuro cosa que les agrada. Los perritos de las praderas son excelentes constructores. Para que el animal pueda acondicionar su nido proporciónale heno adicional que no esté polvoriento ni mohoso, papel picado de poliéster o cualquier otro elemento que no deje residuos dentro de la jaula. Asegúrate de evitar los materiales con pelusa o polvillo porque como ya se dijo puede causarle problemas respiratorios. Puedes utilizar la mazorca de maíz, virutas prensadas, pero jamás uses cedro ya que lleva un alto contenido de fenol que también puede causarle problemas respiratorios graves.

Platos de comida, es recomendable dos comederos de base ancha que constituyan el equipamiento alimentario, uno para los vegetales y el otro para el pienso y otros alimentos secos. Para evitar vuelcos  es mejor que sean de acero inoxidable o barro cocido.

Botella de agua, puede usarse un cuenco con agua que se limpiará y dotará a diario, sin embargo, lo más conveniente es que dispongan de un bebedero de botella, con el chupete de acero inoxidable y la botella situada por fuera de la jaula. Es posible que al inicio no sepa usarlo pero si le enseñas con dedicación aprenderá.

Recipiente para sus necesidades, puedes usar una bandeja de unos 5 cm aproximadamente cubierta con arena fina donde puedan acceder con facilidad para hacer sus necesidades. Aprenderán a usarla cerca de los 5 meses de edad y posteriormente con normalidad depositaran sus heces cuando permanecen sueltos si es que pueden acceder a ella, aunque raramente pueden estar tan entretenidos en algo que  lo olvidan, es decir, pueden ocurrir accidentes no muy problemáticos pues sus excrementos son pequeñas bolitas secas y su limpieza es bastante sencilla.

Elementos lúdicos, podemos proporcionarles un sistema de tubos de PVC conectados entre sí, con un diámetro de 11 – 12 cm. que simule los túneles que construyen los perros normalmente en sus madrigueras y allí puedan esconderse. Así mismo, necesitan elementos atóxicos para roer, bloques de madera o ramas de árbol (abedul, manzano, peral, sauce…) no tóxicas y no tratadas.

Una rueda de ejercicio  es un juguete recomendable para el alojamiento de los perritos de la pradera que sea amplia, cómoda y segura.

¿Puedo tener más de un perrito de la pradera en la misma jaula?

Tu perro de la pradera necesita una pareja de su especie,  si no lo tiene, tendrá más problemas de comportamiento e incluso se puede morir por falta de contacto social. Eso sí, tienes que tener muy claro que si tienes un solo ejemplar y quieres buscarle compañía jamás debes juntar en época de celo dos perritos de la pradera que no se conocen o no conviven habitualmente juntos. Entre las recomendaciones generales para la convivencia se encuentra:

Los grupos de machos están siempre separados de los grupos de  hembras para mantener los efectos de la época de celo (RUT)

Todos los machos en un grupo deben estar esterilizados. Controlar si hay 1 o más machos Alpha  en un grupo. Tomar en cuenta estas mismas recomendaciones en el caso de las hembras.

Nunca tener más de 1 macho si hay una hembra en el grupo.

Se puede tener más de una hembra juntas con un solo macho pero hay que tener en cuenta la época de RUT y las consecuencias que ello puede conllevar tanto para el celo del macho como los posibles embarazos o embarazos psicológicos de las hembras.

Hay que tener presente las diferencias de edad entre ejemplares que se desean unir pues esto incide en su comportamiento. Cuanto más joven sea el adulto (entre 1 a 4 años), más fácil será para él aceptar un nuevo integrante. Un perro de la pradera mayor de 6 años es considerado un viejo y por lo tanto, no le será beneficiosa la llegada de un cachorro.

Los animales ya aclimatados y adaptados, desarrollan una territorialidad muy marcada y pueden llegar a expulsar sin contemplaciones a cualquier recién llegado. En este caso es necesario efectuar una aproximación cautelosa, manteniéndolos separados pero dejándolos juntos en una zona neutral cada vez con más frecuencia hasta que estés seguro que ya se identifican y se toleran. No bajes la guardia hasta que estés completamente convencido de que ya han socializado pues recuerda que pueden presentarse fuertes peleas.

¿Dónde hay que situar la jaula?

Hay quienes aseguran que el mejor lugar para ubicarlos es en un cercado exterior realizado con cemento, que posea techo y una zona en la que puedan realizar excavaciones, por ejemplo: un jardín o un patio dónde pueda moverse y ejercitar “uñas” y “dientes” de forma continua.

En el caso de tener perritos de la pradera como mascotas se tiene que controlar la luz o claridad así como la temperatura del lugar donde residen para que sea el más adecuado y constante posible, porque en caso contrario puede ocasionar alteraciones hormonales o en su comportamiento. El perrito de las praderas es sensible a las bajas temperaturas, así que asegúrate de mantener caliente su hábitat. Se encuentran a gusto en un rango de temperaturas de entre 20 y 30 grados centígrados.

¿Cuánto tiempo dura el embarazo de un perrito de la pradera?

A diferencia de otros roedores el potencial reproductor de  los perritos de la pradera es bastante bajo. La madurez sexual la adquieren al segundo año de vida pero generalmente se empiezan a reproducir a partir del tercer año. Suelen tener un celo al año en el mes de Abril (primavera). Cuando la hembra está en celo comienza a lamer sus genitales, se dan baños de polvo y entran en la madriguera hasta altas horas de la noche. El macho, por su lado, lanza una especie de ladridos cada 3 a 15 segundos, llamando para el acoplamiento.

Los perros de las praderas se aparean dentro de la madriguera, al terminar, el macho deja de interesarse por su compañera, pero sin embargo, inserta tapones en los genitales femeninos para evitar que otros machos se junten con ella, asegurando así las posibilidades de ser el fecundador. La gestación dura de 27 a 37 días. Durante la gestación la hembra protege el espacio donde se desarrollarán y recolecta el material para elaborar el nido, sobre todo hierba. También para saciar su sed complementa su alimentación con nieve para obtener agua.

¿Cuántas crían salen en cada camada de perritos de la pradera?

Si la hembra está lista para dar a luz entra a la madriguera y nacen un promedio entre 2 a 10 crías. Las crías son muy chiquitas (pesan entre 40 y 80 gramos), nacen sin pelaje y con los ojos cerrados (Los abren a la quinta semana de nacimiento) y son objeto de cuidados por parte de la madre que los amamanta y protege en el hogar durante 6 semanas (mes y medio), es decir, en ellas recae la mayor responsabilidad de su cuidado. A los 5 meses las crías ya están listas para cuidar de sí mismos. La defensa del territorio va por cuenta de los machos.

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